Española en Francia

“Tío que me mudo a Francia”

 

Imagínate que a un niño de diez años le dicen sus padres que se mudan a otro país. Independientemente del choque psicológico que le pueda dar, dudo que tenga que ocuparse de papeleos administrativos, casa nueva etc. Ahora, si el que está interesado en mudarse a otro país eres tú, en teoría un poco más adulto (aunque quizás en nuestra cabeza no tanto), y papá y mamá no se mudan contigo, otro gallo está cantando.

“Tío que me mudo a Francia”. Y toda la gente pensando “ohlala, donde ¡La Ciudad Del Amor!”. Entonces vas y te empiezas a replantear todas esas cuestiones que rondan en tu cabeza: que si el alquiler, que si los bancos, los supermercados…

“Sí tía me voy a Francia, pero menudo lío llevo en el cabolo”. Pues para eso estoy yo aquí. Para darte algún consejillo que otro y para compartir qué aspectos tienes que tener en cuenta si decides venirte de manera indefinida o temporal al país del foigras.


El Idioma. 

Sí señor, parece obvio y un cliché pero no lo es. Por muy “charmant” como dicen por aquí (encantador, en cristiano) que sea el idioma y el acento español para los franceses, si tienes pensado venir para una buena y larga temporada, te recomiendo que mínimo tengas un nivel básico o elemental de francés. Lógicamente si vienes sólo de vacaciones no es necesario, pero en el caso que te interese buscar trabajo, exceptuando algunas empresas y puestos específicos, hablar un mínimo de francés es esencial.


El Alojamiento. 

En este punto quiero ser clara: si encontrar piso en España a veces puede ser complicado, aquí puede ser una odisea. Hay que tener en cuenta que la mayoría de gente soltera y sin contrato indefinido vive en estudios en residencias (servidora ha vivido esta etapa). Ya de por sí los estudios son caros, pues los apartamentos de más habitaciones, como para flipar. Hay regiones que son más caras que otras, y por ejemplo la Región Parisina es desorbitante.

Si quieres tu propio pisito (o casita si puedes permitirtelo) tienes que tener un sueldo que sea tres veces mayor al de tu alquiler. En la mayoría de las veces es como si regalaras tu riñón o incluso tu organismo completo. En el caso de que tengas un contrato definido (y una potra que lo flipas, hablando un poco mal) puede que te acepten aval. Si tienes un contrato indefinido, no te aceptan mayoritariamente nada de nada. Por lo tanto, si no estás casado (o “arrejuntado”), o compartes piso con otras personas, mala suerte.

Salvo que tengas amigos en Francia que puedan adoptarte una temporada o que estés dispuesto a pagarte un hotelillo hasta que encuentres casa, asume que en un 85% de los casos encontrar techo va a ser complicadete.


Bancos.

El tema banco en Francia es algo diferente que en España, pero es de rápida asimilación. Si quieres abrirte una cuenta en un banco tienes que pasar a una sucursal y pedir cita para ello. Además, si tienes pensado quedarte aunque sea por unos meses, te recomiendo que lo hagas ya que suelen ser bastante quisquillosos con las cuentas extranjeras. Aquí se estilan, aunque cada vez menos, los cheques. No es raro ir a sacar dinero y encontrarte con que puedes meter cheques en un distribuidor. Por lo demás, no hay mucha más diferencia salvo saber que los lunes son sagrados para los bancos, así que están cerrados, por lo que te recomiendo hacerte a la idea que las cositas importantes que tengas que hacer en relación a tus gestiones bancarias las hagas otro día.


Supermercado.

A ver, el super, super es. No es que os vayáis a encontrar con algo mega raro o con edificios completamente diferentes, pero hay algunos productos a destacar ya sea por curiosidad.

La mostaza, salvo que pidáis o que busquéis la mostaza americana, es la de Dijón. Además, la mayonesa aquí, “la normal”, está mezclada con mostaza. Está bien saber que podréis encontrar algo de charcutería española aunque lógicamente no enormemente. Las sopas tal y como las conocemos no son sopas, sino cremas de verduras y no hay gran variedad como la típica “Gallina Blanca” con fideos, simple, la de toda la vida. Aún no he conseguido encontrar conguitos por ningún sitio, para los que somos fieles (y no, no son lo mismo que los M&M’s). También he de decir que echo de menos el queso de Burgos inexistente en el panorama francés.

Obvio, son pequeños ejemplos para algunos importantes y para otros no tanto, pero a lo que me refiero con todo esto es que si no podéis vivir sin algo en concreto typical Spanish, preparad un buen stock en la maleta. Eh, que no quiere decir que aquí no hayan muchas cosas super buenas, tenéis gran variedad de productos también, pero prefiero preveniros.


Trabajo.

Existe un vocabulario mágico que debéis controlar: CDI (Contrato Indefinido), CDD (Contrato Temporal), Intérim (trabajo por agencias).

CDI y CDD creo que es rápido y fácil de entender: la empresa te contrata indefinidamente o por un período concreto. Cuando hablamos de los “intérimaires” nos referimos a que las empresas te contratan para una misión (que puede durar de un día a varios meses o más) y es interesante a nivel de money money, porque cobras más. En este tipo de trabajo te pagan todo lo que no te dan, es decir, las vacaciones, el finiquito etc. Por eso hay mucha gente que elige trabajar de esta forma. Se gana más dinero, aunque hay que tener en cuenta que no es un trabajo fijo y que depende de las misiones que la agencia disponga.

La jornada completa en Francia está formada entre 35 y 39 horas por semana sin contar las horas extras y normalmente en diferencia con España (generalmente, pero obviamente cada empresa es un mundo) se respetan mucho las pausas y los descansos. Los sindicatos están bastante presentes dependiendo de la empresa y cierto, se suele cobrar más que en España pero no en todos los casos. Además, venid preparados porque los impuestos pican más que allí.


Estilo de vida.

Esto tenedlo claro: el estilo de vida en Francia es diferente. Aquí nos despertamos antes, los comercios se abren más pronto, se come y se cena a otras horas, todo cierra más temprano y a la cama no muy tarde. Está claro que si te vas al centro de París podrás encontrar un poco más de vida en las calles que si estás en un pueblo, pero se nota. Además, la vida aquí es un poco más cara para ciertas cosas. Ir de cañas puede costarte un poquitín (véase la ironía) más caro que irte de birras en la madre patria, pero no es imposible.

Todo tiene alternativas y si sabes adaptarte y te acostumbras al frío del invierno, se puede vivir bien. No todas las regiones tienen las mismas costumbres, pero hay que venir con la mente abierta y dispuesto a integrarse. Ya sabes “donde fueres, haz lo que vieres”.


 

Servidora acaba de darte algunas astucias en el caso de que te esté rondando por la cabeza venirte una temporadita al país vecino. En esta nueva sección “Española en Francia” quiero compartir mi experiencia viviendo en este país, por lo que iré añadiendo posts de ayudas del gobierno, ciudades para visitar, e informaciones a saber.

 

Te invito a que me sigas en mis redes sociales mi instagram @Dianedayzmi página de Facebook y puedes escucharme todos los domingos en Más Decibelios Podcast en directo o en diferido en iVoox y Spotify. Envíame un mensaje directo o contáctame en dayz.diane@gmail.com si quieres que hablemos de tu proyecto o si quieres que escriba algún artículo en especial.

 

Te invito a que me dejes un comentario y te digo hasta muy pronto 🙂

 

~ Diane Dayz

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3 thoughts on ““Tío que me mudo a Francia””

  1. V A M O S 💪
    Pinta demasiado bien esta sección 👍
    Habrá que desempolvar el libro de francés 😂😂 Muuuuack ❣️

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